Turistas hacen fila para grabar videos con dron en la favela Rocinha y el fenómeno se vuelve viral

Turistas hacen fila para grabar videos con dron en la favela Rocinha y el fenómeno se vuelve viral

BRASIL.- La experiencia en una azotea de la mayor favela de Río de Janeiro atrae a visitantes que pagan por obtener tomas aéreas para redes sociales, mientras el debate sobre la romantización de la pobreza crece en internet.

Río de Janeiro vive un auge turístico y, en medio de ese incremento de visitantes internacionales, una actividad en la favela Rocinha se ha convertido en tendencia global. Decenas de turistas esperan hasta dos horas para grabar un video con dron desde una azotea que ofrece vistas panorámicas de la comunidad.

La experiencia cuesta al menos 150 reales (unos 30 dólares). Durante la grabación, los visitantes caminan por la azotea mientras un dron se aleja lentamente, capturando una vista aérea del barrio construido en la ladera de la montaña.

Videos virales desde una azotea en Rocinha

La dinámica es simple, pero altamente efectiva para redes sociales. Los participantes desfilan frente a la cámara aérea mientras suena música pegadiza, un formato que ha impulsado miles de visualizaciones en plataformas como Instagram y TikTok.

Mientras esperan su turno, algunos turistas aprovechan para retocar su maquillaje o preparar la escena que aparecerá en el video. Luego, recorren la terraza mientras el dron revela el paisaje urbano de la favela.

El atractivo ha crecido tanto que incluso una pareja aprovechó la grabación para realizar una propuesta de matrimonio, lo que aumentó aún más la popularidad del sitio.

Entre quienes participaron también se encuentra Ingrid Ohara, influencer brasileña con millones de seguidores en redes sociales. En su video, la creadora de contenido cruza la azotea con bata y gorro de baño; posteriormente, se quita la prenda para mostrar un vestido mientras el dron se aleja.

La influencer explicó que decidió grabar en Rocinha porque este tipo de contenido acumula muchas reproducciones y actualmente se viraliza en distintas partes del mundo. Además, señaló que estas imágenes también muestran la cultura y el paisaje de Río de Janeiro.

Debate en redes por posible romantización de la pobreza

Sin embargo, el fenómeno también ha generado críticas. Algunos usuarios de redes sociales consideran que este tipo de contenido romantiza la pobreza y la violencia en una zona donde operan grupos del narcotráfico.

Ante los cuestionamientos, Renan Monteiro, fundador de la empresa Na Favela Turismo, defendió la iniciativa. Según explicó, el objetivo consiste en mostrar un lado diferente de la comunidad y romper los prejuicios que muchas personas tienen sobre las favelas.

Además, aclaró que el acceso a la azotea forma parte de un tour guiado que incluye diversas actividades dentro del barrio.

Entre ellas destacan:

  • recorridos por callejones de la comunidad
  • visitas a talleres de artistas locales
  • presentaciones de capoeira

Mientras tanto, los residentes continúan con sus actividades cotidianas alrededor de los visitantes.

De los tours “safari” a un turismo organizado

El turismo en Rocinha no es nuevo. De hecho, Monteiro recuerda que hace años muchos recorridos se realizaban en jeeps abiertos, una modalidad que algunos criticaban y comparaban con un “safari urbano”.

No obstante, el sector sufrió un fuerte golpe en 2017 cuando una turista española murió tras recibir un disparo durante un enfrentamiento entre policías y narcotraficantes.

Tras ese episodio, los recorridos se suspendieron por un tiempo. Cuando la actividad regresó, los organizadores impulsaron un modelo más estructurado.

Por ello, junto con líderes comunitarios implementaron varias medidas:

  • definieron rutas específicas para los tours
  • desarrollaron una aplicación para monitorear a los guías
  • establecieron protocolos para cancelar visitas durante operativos policiales

Actualmente, la empresa ha capacitado 300 guías locales y 10 pilotos de dron, lo que ha generado nuevas oportunidades de empleo en la comunidad.

Pedro Lucas, de 19 años y piloto de dron, afirma que el trabajo cambió su vida. Gracias a esta actividad obtiene ingresos estables y espera que más jóvenes de la favela puedan acceder a oportunidades similares.

Además, 26 azoteas y terrazas de Rocinha y de la favela vecina Vidigal reciben ingresos por permitir las grabaciones y las visitas turísticas.

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