JALISCO.- A dos décadas de su creación, la Ruta del Tequila se consolida como un pilar clave en el fortalecimiento de las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES).
Así como en la generación de empleo y la diversificación económica en el occidente del país.
Desde su lanzamiento en 2006, este proyecto fue diseñado con el objetivo de integrar a productores, prestadores de servicios turísticos.
Así como a comunidades en un modelo de valor agregado.
Para su desarrollo, se contó con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo, la Fundación José Cuervo hoy Fundación Beckmann.
Y el Consejo Regulador del Tequila (CRT), organismo encargado de su ejecución.
En este sentido, Michelle Marroquín Montaño, responsable de Promoción y Comercialización de la Ruta del Tequila en el CRT, destacó que el proyecto ha evolucionado.
Hasta convertirse en una plataforma sólida que impulsa el desarrollo regional.
Capacitación y turismo, claves del crecimiento
Además, uno de los principales logros ha sido la consolidación de una red de empresarios locales.
Mediante capacitación especializada en atención al visitante y desarrollo de productos turísticos, han logrado adaptarse a las exigencias del mercado nacional e internacional.
Como resultado, este proceso ha permitido generar nuevas fuentes de ingreso y diversificar las actividades productivas en la región, fortaleciendo así la economía local.
De acuerdo con el CRT, el impacto positivo se refleja directamente en la competitividad de las MIPYMES, así como en la creación de empleos y la mejora en la calidad de vida en municipios como Arenal, Amatitán, Tequila, Magdalena, Etzatlán, San Juanito de Escobedo, Ahualulco de Mercado y Teuchitlán.
Infraestructura y calidad impulsan el turismo
Por otro lado, el modelo ha promovido la formalización del sector turístico a través del Distintivo TT (Tequila Turístico), un sello que garantiza estándares de calidad y buenas prácticas, lo que a su vez fortalece la confianza de los visitantes.
Actualmente, la región cuenta con una infraestructura robusta que incluye más de 100 restaurantes, más de 40 hoteles —entre haciendas y boutiques—, 30 destilerías abiertas al público, así como museos, centros interpretativos y zonas arqueológicas como Guachimontones.
Un referente global del turismo cultural
Finalmente, la diversificación de la oferta turística, que abarca desde recorridos en destilerías hasta actividades de aventura y viajes en tren, ha permitido incrementar la estancia promedio de los visitantes y elevar la derrama económica.
Gracias a ello, la Ruta del Tequila se posiciona hoy como un referente internacional del turismo cultural vinculado a una Denominación de Origen, inspirando modelos similares en países como Colombia y Panamá.


