YUCATÁN.- Quienes visitan Mérida o viven en la ciudad tienen una gran ventaja: varias playas espectaculares se encuentran a poca distancia. Por esta razón, organizar una escapada al mar resulta sencillo.
Basta con preparar el traje de baño, protector solar amigable con el medio ambiente y buena compañía para disfrutar de algunos de los paisajes costeros más atractivos de Yucatán.
Estas son cinco playas cercanas a Mérida que vale la pena conocer.
Progreso: el clásico destino de playa de los yucatecos
A solo media hora de Mérida, Progreso se consolida como el puerto más visitado del estado. Su malecón funciona como el corazón turístico del lugar, ya que reúne restaurantes, bares, comercios y espacios recreativos.
Los visitantes encuentran camastros, palapas y servicios turísticos como masajes o paseos en banana. Además, el Muelle de Chocolate se convirtió en un punto de encuentro para eventos culturales, conciertos y ferias gastronómicas.
Quienes desean explorar la naturaleza pueden visitar El Corchito, una reserva ecológica con cenotes y ojos de agua rodeados de manglar.
Chelem: descanso junto al mar
Chelem destaca por su ambiente relajado y familiar. Este puerto, menos concurrido que Progreso, resulta ideal para quienes prefieren tranquilidad.
Una de las actividades más populares consiste en recorrer la Ría de Chelem en lancha para observar manglares y especies locales. Después del paseo, muchos visitantes disfrutan los dulces típicos elaborados con coco que se venden en la zona.
Chicxulub: el puerto del meteorito
Chicxulub atrae la atención del mundo debido al cráter generado por el meteorito que impactó la Tierra hace millones de años.
Hoy en día, este puerto combina historia, gastronomía y entretenimiento. Durante el día, los turistas prueban platillos tradicionales y mariscos frescos. Mientras tanto, por la noche, la feria local y los bares ofrecen diversión para quienes buscan ambiente festivo.
Sisal: naturaleza y atardeceres únicos
Sisal destaca como uno de los destinos costeros más pintorescos de Yucatán. Su reciente nombramiento como Pueblo Mágico impulsó el turismo en la zona.
Entre sus principales atractivos se encuentran los miradores para observar aves y los recorridos en lancha por manglares que conducen al ojo de agua conocido como La Carbonera. Asimismo, las caminatas por el muelle permiten contemplar algunos de los atardeceres más impresionantes del Golfo de México.
San Crisanto: un refugio natural en la costa yucateca
Finalmente, San Crisanto conserva un ambiente tranquilo que lo distingue de otros puertos más turísticos.
Sus playas superan los tres kilómetros de extensión y muestran aguas claras con tonos verde azulados. Además, la zona alberga manglares, fauna regional y cenotes como Dzonot-Tzik, también llamado Cenote Bravo, famoso por su transparencia.


