Olimpiadas Anabólicas  

Olimpiadas Anabólicas  

Enhanced Games: Una análisis ético y comercial

¿Qué son los Enhanced Games?

Los Enhanced Games son un evento deportivo de nuevo tipo —una “competencia para el rendimiento máximo”— donde, a diferencia de los Juegos Olímpicos u otras competiciones tradicionales, no hay controles antidopaje. La organización acepta explícitamente que los atletas utilicen sustancias para mejorar el rendimiento, bajo supervisión médica.

La idea nace de Aron D’Souza, empresario australiano radicado en Londres, quien considera que los atletas deberían tener la libertad de decidir lo que hacen con su cuerpo, y acusa a los organismos tradicionales (como el International Olympic Committee, COI) de corrupción y de ofrecer recompensas insuficientes.

La primera edición oficial está prevista para mayo de 2026 en Las Vegas. Las disciplinas anunciadas incluyen natación, atletismo y halterofilia.  

¿Quiénes están detrás y cómo se organizan?

Los promotores de los Enhanced Games aseguran que la iniciativa está respaldada por inversión privada de alto perfil, y ya lanzaron un plan para salir a bolsa mediante una fusión tipo SPAC con la empresa A Paradise Acquisition Corp., valuando la empresa en US$1.2 mil millones. Si todo avanza conforme lo planificado, recibirán una inyección de liquidez de hasta US$200 millones.

 El modelo de negocio de la organización se apoya en varios pilares: venta de derechos mediáticos, patrocinios, línea de productos de “mejora del rendimiento” (suplementos, tratamientos, terapias), y experiencias de espectáculos deportivos. De hecho, su intención es abrir una línea directa al consumidor (D2C) de suplementos y tratamientos de rendimiento, anunciada para principios de 2026.  

Entre los atletas que ya mostraron interés o se han registrado figuran sprinters olímpicos y nadadores de alto nivel, lo que da al evento visibilidad inmediata.

¿Por qué podría tener un gran impacto económico?

Industria farmacéutica y de suplementos

Al permitir públicamente el uso de sustancias y tratamientos para mejorar el rendimiento —bajo supervisión médica— los Enhanced Games crean una demanda directa de fármacos, terapias, suplementos, asesoría médica y monitoreo. Esto representa una oportunidad masiva para laboratorios, clínicas y empresas de nutrición deportiva: desde suplementos hasta terapias de “optimización corporal”. Ellos mismos se suman al barco lanzando una línea de fármacos de la marca bajo el lema “Get Enhanced”.

Marcas deportivas y entretenimiento

Con la combinación de deporte, espectáculo y marketing, los Enhanced Games podrían atraer patrocinios millonarios, derechos de transmisión, merchandising, eventos en vivo, licencias de marca. Sería un nuevo mercado global, con potencial para crear “estrellas deportivas mejoradas” capaces de romper récords y generar ganancias récord.

Talento e inversión en performance personalizada

El proyecto abre una ventana para modelos de “performance personalizada”: genética, medicina regenerativa, monitoreo, nutrición, fisioterapia, tecnologías de recuperación. Esa cadena —desde la ciencia hasta la exhibición— podría consolidar un nuevo sector económico global, con alcance desde EE. UU. hasta Latinoamérica.

Riesgos, controversias y la respuesta del sector

El planteamiento de los Enhanced Games ha generado fuertes críticas de organismos oficiales. La World Anti-Doping Agency (WADA) calificó la iniciativa como “peligrosa e irresponsable”, advirtiendo sobre riesgos graves para la salud de los atletas y el desprestigio del deporte.

Por su parte, entidades como World Aquatics anunciaron que prohibirán la participación de nadadores, entrenadores o jueces que colaboren con los Enhanced Games, lo que crea una división clara entre deporte tradicional y esta “nueva ola”.  

Desde la perspectiva regulatoria, el evento se mueve en un terreno gris: bajo leyes de salud y negocios, como espectáculo privado, su viabilidad dependerá de regulaciones locales, políticas antidopaje y supervisión médica estricta.


Conclusión

Los Enhanced Games representan un experimento disruptivo que podría redefinir la industria del deporte, los suplementos, la medicina de rendimiento y el entretenimiento deportivo. Si logran consolidarse como espectáculo rentable y aceptado, podrían crear un mercado multimillonario alrededor del “cuerpo mejorado”.

Pero el coste ético, de salud y reputacional es alto. La comunidad científica, los organismos de antidopaje y buena parte del deporte organizado ya envían alertas.

Para inversionistas, marcas y empresarios del sector salud/deporte, estos juegos podrían ser la próxima frontera del rendimiento —una apuesta de alto riesgo y altísimo retorno. Vale la pena observar cómo evoluciona este experimento global, porque lo que hoy luce polémico, podría mañana ser un negocio gigantesco.

Notas Relacionadas